viernes, 23 de mayo de 2008

Ocho euros para salvar la "Catedral de la Sierra Sur"

El Consistorio abre una cuenta para reunir los 300.000 euros que faltan para las obras de restauración.
Cuenta en Morón que la imponente Iglesia de San Miguel Arcángel (que comenzó a erigirse en 1503) es conocida como "la pequeña Catedral de la Sierra Sur". Pero el marchamo no le ha servido para que las administraciones eviten el grave deterioro que sufre, ante la impotencia de los vecinos. Los males son "innumerables", dice el edil de Cultura, Francisco Coronado, que destaca la humedad en las paredes y el suelo del Altar Mayor; la Capilla de la Antigua, la fachada norte o la Sacristía llevan más de diez años apuntaladas y la torre es "pasto de las palomas". El proyecto restauración, que tiene seis fases, está hecho y visado y sólo queda su contratación. La primera fase ha sido valorada en medio millón de euros, pero no hay aportación ni del Arzobispado, ni de la Consejería de Cultura. El Ayuntamiento ha gestionado 200.000 euros del programa Campiña Turística de Prodetur (la sociedad de Turismo de la Diputación) y confía en obtener los 300.000 restantes de aportaciones de vecinos y empresarios. Con este fin, ha lanzado una campaña, Todos con San Miguel, y ha aprobado en el Pleno la apertura de una cuenta donde se recogerán aportaciones. El Consistorio ha hecho las cuentas. "Si todos los moronenses aportamos ocho euros seremos capaces de sacar adelante la primera fase", destacó el edil, quien confía en la respuesta de sus vecinos.

jueves, 22 de mayo de 2008

Valor artístico de la glesia de San Miguel


La iglesia de San Miguel de Morón de la Frontera responde al deseo de los grandes templos parroquiales de la provincia de seguir los pasos de la catedral sevillana en los inicios de la Edad Moderna. En su ejecución se unen los esfuerzos económicos de la iglesia parroquial y diocesana y de los condes de Ureña, luego duques de Osuna.
Se levanta esta iglesia tras el derrumbe, en el año 1503 de un anterior templo medieval, una construcción que habría sustituido a su vez a una antigua mezquita y de la que quedaría sólo parte de la torre o alminar.
La iglesia se organiza según una planta de salón con proporción dupla, (la longitud total igual al doble de la anchura), que se muestra con mayor amplitud en su nave central y en el crucero. El presbiterio se prolonga en profundidad y se crea una segunda nave transversal paralela a la de los brazos del crucero. Finalmente, se cierra con un testero plano, donde se insertan la capilla Sacramental y la Sacristía flanqueando al presbiterio.
El planteamiento general del edificio se debe principalmente a tres maestros sucesivos, responsables de sus respectivos tramos.
Así, el primero de ellos, Antón Ruiz, maestro todavía de conceptos góticistas, realiza el primer tramo de la nave central y las laterales, cuyo trabajo se aprecia por las bóvedas de crucería simple y con terceletes.
A partir de 1526 queda documentada en Morón la presencia de Diego de Riaño en las obras de la iglesia del castillo y como arquitecto de todas las obras del conde de Ureña, antes de ser nombrado Maestro Mayor de la Catedral y del Ayuntamiento sevillanos. Riaño interviene en esta iglesia en su segundo y tercer tramo, con trabajos preciosistas y bóvedas de crucería estrellada de sección y traza circular.
Desde 1550 es el maestro Martín de Gainza, que ya había trabajado anteriormente en colaboración con el anterior, quien se hace cargo de la obra, realizando con conceptos ya plenamente renacentistas el tramo siguiente. A su intervención corresponde la bóveda vaída con casetones y los tramos correspondientes de las naves laterales y las capillas, además de una portada en la nave del evangelio. Obra suya es también la Capilla de la Antigua, que conserva una sobria portada articulada mediante dos semicolumnas, frontón triangular y vano de medio punto, que se cierra con una reja renacentista.
En el crucero, diseñado en parte por el propio Martín de Gainza y por Hernán Ruiz II, aparecen las fórmulas del manierismo y se utiliza ahora como material base el ladrillo. Aquí sobresale el trabajo de Gaínza en el transepto, con sus bóvedas pseudovaladas y en la cúpula central, cuya culminación fue probablemente diseñada por Alonso de Vandelvira ya en el siglo XVII. Los tramos siguientes son obras de Hernán Ruiz II.
La cabecera debió ser diseñada por el arquitecto milanés Vermondo Resta a principios del XVII y realizada por Lorenzo de Oviedo. El primero interviene también en los cuerpos de la torre, y el conjunto se termina en plena época del barroco con la portada de Diego Antonio Díaz, obra de 1726 y el remate de la torre, terminados ya en pleno siglo XVIII.
Interiormente el templo tiene importantes obras muebles y de interés, como son el Retablo Mayor realizado por Jerónimo Velázquez, la imagen de La Inmaculada de Luisa Roldán "La Roldana", y el bajorrelieve de La Circuncisión de Andrés de Ocampo.
Bien de interés cultural, esta iglesia de San Miguel Arcángel está declarada como monumento, y así aparece publicado en el BOE en el año 1970.

El pueblo de Morón se moviliza para conseguir fondos para la restauración de la Iglesia de San Miguel

¡Todos con San Miguel! es el lema de la campaña que va a poner en marcha el Ayuntamiento

Morón de la Frontera, 05 de mayo de 2008
La Iglesia de San Miguel Arcángel de Morón de la Frontera, conocida como “la pequeña catedral de la Sierra Sur”, vive uno de sus momentos más difíciles en sus siglos de historia. Esta joya arquitectónica y artística del patrimonio de la provincia de Sevilla presenta un estado de conservación lamentable, necesitando una intervención urgentemente de conservación por parte de la Consejería de Cultura, tal y como se ha hecho con la Iglesia del Salvador en Sevilla.

La Iglesia de San Miguel, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1972, es una víctima más, como le ocurre a Santa Catalina en la capital hispalense, del problema de la gestión de los edificios históricos de uso religioso. La Iglesia sola no puede afrontar una restauración del calibre que necesita San Miguel y la Junta de Andalucía no ha respondido a este grave problema. Mientras el pueblo de Morón ve impotente como su Iglesia Mayor se muere.

El Ayuntamiento de Morón de la Frontera, a través de su Concejalía de Cultura y Turismo, se ha puesto manos a la obra y ha lanzado a la población el mensaje de que ya es hora de ayudar a San Miguel. Para ello, ha asumido el liderazgo de tirar del carro para buscar fondos para la restauración de este imponente monumento histórico-artístico, testigo de la historia de Morón. Y prepara toda una campaña de concienciación a los vecinos y a la totalidad de la sociedad moronense para “que sea el pueblo de Morón el motor del que surja de una vez por todas la restauración de San Miguel”, según ha declarado el delegado de Cultura, Francisco José Coronado. “Esta Corporación va a ir a una, porque en este proyecto no hay perdedores ni vencidos, sino ganadores que son nuestro patrimonio y los moronenses”, añadió el delegado.

El primer paso ha sido la aprobación por unanimidad del Pleno de la Corporación de la apertura de cuenta restringida, donde se recogerán las aportaciones de los colaboradores. El proyecto de restauración de San Miguel, que consta de seis fases, ya está concluido, valorado y visado, sólo queda su contratación. La primera fase ha sido valorada en 500.000 euros, para la que no hay aportación ni del Arzobispado ni de la Consejería de Cultura, por tener el presupuesto cerrado. Por su parte, el Ayuntamiento ha conseguido una inversión del programa Campiña Turística de Prodetur de 200.000 euros, de los cuales el Consistorio deberá aportar el 40 por ciento, y para alcanzar los 300.000 euros restantes se abre esta cuenta restringida.

“Si todos los moronenses aportamos ocho euros seremos capaces de sacar adelante esta primera fase”, señaló Coronado, quien ha añadido que “en su día a la generación del siglo XVI le tocó sufragar con sus impuestos la construcción de una pequeña catedral, que hoy es orgullo de todos. Ahora el tiempo ha hecho que seamos nosotros los que tengamos la obligación de conservar esta joya arquitectónica para no privar a nuestros descendientes de tener la oportunidad de conocerla”.

Los males de San Miguel son innumerables, pero en especial las humedades, que están provocando importantes daños, como se puede observar en las paredes de la Capilla del Sagrario o el suelo del Altar Mayor. Diversas zonas, como la Capilla de la Antigua, la fachada norte o la Sacristía, hace más de diez años que están apuntaladas, y la torre campanario es pasto de las palomas que allí habitan.

La Iglesia de San Miguel Arcángel (Monumento Nacional) es un edificio notable erigido a partir de 1503, sobre las ruinas de un templo medieval. Es del orden tardogótico con imponentes naves de crucería, tres portadas y campanario del siglo XVI. Contiene bellos retablos y capillas, donde la forja, el mármol y la madera juegan un papel importante en la clásica decoración. Joyas como un tríptico de P. De Campaña, un relieve de Andrés de Ocampo y las importantes obras de orfebrería de plata, hacen del recinto una joya histórico-artística que debe ser conservada.